sábado, 5 de febrero de 2011

Shoot #6 - No love

-Por siempre y para siempre- dijiste aquella noche de verano mientras caminabamos juntos por la orilla del mar.

Siempre fui muy ingenua, crecí entre fantasías, cuentos de princesas, creyendo en el país de Nunca jamás, siempre fui muy inocente, pero para nada tonta. Siempre creí en el verdadero amor, en el amor a primera vista, en el amor en si. Apostaba todo por el amor, pero no fue hasta después que rompiste mi corazón que no volví a amar nunca más.

Eras todo lo que pedía, solía llamarte "Mi príncipe" ¿Lo recuerdas? Porque yo si, lo llevo bien marcado en mi corazón, tu decías que yo era a la única que podrías amar de la forma que lo hacías y yo tonta te creí...

Aun recuerdo ese día, lo recuerdo como si fuese sido ayer y han pasado ya cuatro meses desde que te deje partir.

Me levante como todas las mañanas, muy temprano para poder salir a correr, hoy tenia un día muy agitado y necesitaba hacer tiempo.
Me duche, desayune algo rápido y corrí durante dos horas sin parar. No vi nada fuera de lo normal, para ser realistas nunca pasaba nada fuera de lo normal en este pequeño pueblo. Ya eran las diez de la mañana cuando me cruce con Lindsay, mi mejor amiga y por cortesía la invite a tomar el desayuno, igualmente después de haber corrido necesitaba recargar energías. Nos dirigimos al primer café que nos cruzamos y mientras esperábamos por una orden halábamos animadamente.

-No creo que encuentre a un chico mejor que él. Siento que estoy enamorada Lind, es lo mejor que me paso y que me esta pasando. Me hace muy feliz- le dije a mi amiga pero ella no tenia muy buena cara.
-Emily hay algo que debo decirte- me dijo totalmente seria.
-¿De que se trata?- pregunte sorprendida por su estado.
-Es Nicholas, él no es la persona que te ha dicho ser, el ni siquiera es... Emi, Nicholas es casado- soltó de golpe mi mejor amiga.

Me quede estupefacta durante unos cuantos minutos sin reaccionar, las ultimas tres palabras que había pronunciado Lindsay me habían caído como un balde de agua fría en medio del invierno. Pestañe varias veces antes de sonreirle y tomarle las manos a mi amiga.

-Entiendo que no lo quieras porque me ha echo sufrir anteriormente, pero todo marcha muy bien, no son necesarias todas...-

Me trague mis propias palabras cuando vi que mi amiga saco una foto y prácticamente me la estampo en la cara. Era él, verdaderamente era el, una niña en brazos, dándole un beso a una chica y llevaba... llevaba puesta la camisa que le había regalado para su cumpleaños.
La mire, tome la foro y salí corriendo del lugar, corrí sin dirección alguna, solo corrí. Cuando reaccione estaba frente a la puerta de mi hogar, entre y el mundo parecía haberse complotado para arruinarme la vida.

El teléfono de casa sonó y al levantar el tubo del otro lado se oyó su voz, tan suave y terciopelada como acostumbraba hablarme.

-Planee un día de campo tu y yo juntos amor- me dijo tiernamente.
-De acuerdo- le respondí -Pero dejame que te recoja-

No lo había pensado sino hasta hoy, el jamas me había dicho su dirección, hacia casi un año que íbamos, volvíamos y jamas me había llevado a su casa, a conocer a sus padres, nunca me había sacado del pueblo. Que ingenua fui.

Titubeo al responder, era señal de nerviosismo, eso quería decir que la foto, el relato de Lindsay, todo, absolutamente todo era cierto.

-Nicholas no intentes buscar una excusa, ya lo se. Me tuviste entretenida por mucho tiempo- esas fueron mis ultimas palabras.

Luego de aquel día no volvimos a hablar y yo decidí rehacer mi vida, me lo merecía. No volví a escuchar de el y creo que su esposa jamas se entero de la aventura de su esposo, al fin y al cabo la única que salio perdiendo fui yo. Creí en un cuento de hadas totalmente cegada por sus encantos, sus caricias no eran mías, no era la única dueña del sabor de sus labios, no tenia derecho a reclamar nada el.

Nicholas Jonas se había encargado de pisotear y burlar a mi corazón de la manera mas cruel y es por eso que me prometí, me prometo y me voy a seguir prometiendo... NO ENAMORARME NUNCA MÁS.

By: Gise.

No hay comentarios:

Publicar un comentario