miércoles, 26 de enero de 2011

Shoot #4 - Goodbye




Haz estado en mi mente durante todo el día, no hay nada que pueda hacer para dejar de pensarte. Escondí tus fotografías, pero es en vano porque se perfectamente en donde están y corro a buscarlas. Cada vez que miro aquellas fotografías, todos los momentos que vivimos juntos vuelven a mi mente y es que ¿Acaso se pueden olvidar así como así tres años de relación? Realmente no creo que sea posible.


Aún recuerdo cuando nos besamos, sigo sintiendo el calor de tus labios sobre los mios, recuerdo las cosas más simples, los detalles menos importantes, recuerdo aquella noche en el balcón de mi habitación donde bailamos aun sin tener música, solo el latir de nuestros corazones se oían. Recuerdo todos esos momentos y sigo derramando lágrimas debido a ello. Recuerdo absolutamente todo y amo que sea así pero tan solo una cosa quiero olvidar, realmente quiero borrarlo de mi mente, es algo que necesito eliminar para que deje de hacerme mal y ese recuerdo es tu
adiós...

FLASHBACK
-Miley mirame, necesito que me comprendas- dijo secamente.

-Nn-nn-nno entiendo Nicholas ¿Por que?- le cuestione sorprendida.
-Realmente necesito que nos tomemos un tiempo para pensar- dijo apoyando su mano en mi mejilla.

-No creo en eso- dije firme.

-
Entonces...- bajo su mirada y froto sus manos con nerviosismo.
-Entonces nada, lo comprendo- dije fingiendo estar bien.


Me levante de la banca donde nos hayamos sentados y comencé a caminar en dirección a mi hogar. No pensaba, simplemente caminaba, solo quería llegar a casa, tirarme en mi cama y llorar, gritar, descargar todo este enojo/tristeza que me estaba matando por dentro.
Jamas me había mostrado débil frente a mi ya no 'príncipe encantador' (como acostumbraba a decirle) y esta no iba a ser la excepción.
Me he mostrado fuerte frente a millones de personas, he cantado para el presidente, frente a publicos exigentes, cante para la reina, en un estadio de football, he hablado en congresos, he hecho miles de conferencias de prensa. Puedo hacer millones de cosas en tan solo un día, se que puedo con esto. -
Sé que puedo- me dije a mi misma.

Mis pasos eran firmes y rápidos, entre mas rápido llegue, mas rápido podre descargarme. Detrás mio sentí unos pasos aproximandose y en cuestión de segundos una mano me tomo del brazo haciendome girar sobre mis talones.


-Adiós...- susurro.


No respondí, simplemente me solté de su no tan fuerte amarre y seguí caminando hasta llegar a casa.

FIN FLASHBACK

Estos días no han sido fáciles ¿Sabes? Pienso en ti todo el tiempo y en nuestra extraña ruptura, tu solo dijiste adiós y yo simplemente seguí caminando. Hoy he marcado tu numero pero no me anime a llamar, me sentía una verdadera tonta, quizás es tiempo de olvidar... Te he escrito muchas canciones, quizás nunca las grave, en verdad son de odio, es un odio que aparece solo con los malos recuerdos, pero terminan en el cesto de basura una vez que los buenos recuerdos se hacen presentes en mi cabeza. Todos están pendientes de nosotros ¿Lo haz notado? Es tan difícil fingir estar bien cuando realmente el corazón esta hecho trizas. Quizás me entiendas, te he visto por television, tu brillante mirada cafesosa ya no brilla tanto como antes ¿Realmente me extrañas? ¿Te arrepientes? Yo me arrepiento de no haber demostrado dolor, me arrepiento en cada sonrisa que regalo. Me duele que no estés aquí, me duele demasiado pero siempre te voy a estar esperando porque tu eres MI PRÍNCIPE ENCANTADOR.

De repente escucho un sonido, algo lejano ¿mi teléfono?, agudice mis sentidos para oír mejor y quede helada al escuchar ese ringtone, claramente sonaba 'My girl'. Corrí hacia mi escritorio y sin titubear apreté el botón verde.

No pronuncie palabra alguna, pero al escuchar tu voz no pude evitar llorar, tu voz sonaba tan lejana, tan solitaria. Pero mi mayor sorpresa fue escucharte decir...

-¿Recuerdas cuando nos besamos por ultima vez? Sigo sintiendo el calor de tus labios. ¿Recuerdas los detalles más simples, las cosas con menos importancia que hacían grande nuestro amor? ¿Recuerdas aquella noche mágica en la que trepe por tu balcón y bailamos sin música hasta altas horas de la noche? Aun lo recuerdo mi amor y extraño todos esos momentos. Perdoname, realmente lo siento. Haberte dicho adiós fue mi peor error-

By: Gise.


viernes, 14 de enero de 2011

Shoot #3 - Dreams

-No necesito una explicacion Joe- dije intentando no llorar.
-Si las necesitas y necesito que me escuches-
-¡NO!- grite ya sacada de mis casillas.

Empuje a
Joseph hacia la salida y cerré la puerta provocando un fuerte ruido dejándolo fuera. No necesitaba ningún tipo de explicacion, todo lo que había visto y escuchado era motivo suficiente para terminar con la relación.

Me senté en el sofá y apoye la cabeza entre mis manos y de una vez por todas me descargue. Las lágrimas que salían de mis ojos se sentían como el ácido mismo. El no merecía mis lágrimas, pero si que dolía. El corazón se me había estrujado
completamente, yo que había entregado todo, me había entregado en cuerpo y alma, había sido capaz hasta de mudarme para estar cerca de el. Ya no quedaba nada, después de aquella noche no quedaba absolutamente nada.

Tire mi cabeza hacia atrás
apoyandola en el respaldar y poco a poco fui cerrando los ojos, pero antes de quedar dormida mi teléfono sonó.
Mire la pantalla, era Nicholas, mi mejor amigo, la única persona en quien confiaba en estos momentos. Apreté en botón verde para atender la llamada.

-¿Como te encuentras?- se escucho del otro lado.

-No lo se..- dije y mis lágrimas volvieron a salir.
-Quiero verte- me dijo en un tono seco. ¿Que le pasaba?
-Claro, ven a casa. Te espero pero trae tu llave ¿Si? Te veo en un rato- le dije. Respondió con un "claro" y colgó la llamada.

No solo tenia que ligar con mi ruptura sino que ahora mi mejor amigo estaba enojado y ni siquiera tenia motivos.


Nuevamente sonó el teléfono y atendí sin mirar ya que pensaba que seria mi amigo, pero me equivoque y deberás que me arrepentí de haberlo echo.


-Te llame porque no aguanto lo que siento, porque nadie va a borrar la huella que dejaste con tu amor y te pido perdón por haberte lastimado, te pido perdón por no haber escuchado a mi corazón y te pido perdón por no haberte dado el amor que te merecías. Te pido perdón por haber roto tu corazón y en verdad lo siento. Te amo, te amo y no quiero perderte- lo dijo todo tan rápido que apenas pude asimilar lo que había escuchado.


Se escucho un silencio total y luego colgué. Por más que dentro de mi hubiese una guerra entre mi corazón y mi mente, era claro que en este momento la mente estaba derrotando al corazón y estaba agradecida por eso.


Esta vez no llore, ni una lágrima se había espado, ni quiera una rebelde. Nada había dentro de mi que me pueda ayudar a perdonarlo.


De repente escuche el ruido de la puerta abrirse, cerrarse y luego unos pasos que se acercaban hacia donde yo estaba.


Mire hacia atrás y allí estaba
Nicholas, vestido tan guapo como siempre y llevaba el perfume que le había regalado para su cumpleaños.

-
Sientate- dije girándome nuevamente para ponerme en la posición en la que me encontraba antes de que el llegara.
-Luces preciosa- dijo en un tono apenas audible, suficiente para que lo escuchara.
-Gracias, pero no hace falta mentirme- sonreí sin ganas.
-Sabes que yo no miento- dijo sonriendo de la misma forma.
-¿Que sucede Nicky?- dije mirándolo a los ojos y tomando sus manos -Hace semanas que me tratas diferente, algo... distante- dije remarcando la ultima palabra.
-Lo se y vine a disculparme- dijo con las facciones duras y esquivando mi mirada.
-Siento que hay algo mas ¿Que sucede? ¿Hice algo para molestarte? Si es así lo siento yo..-

Iba a seguir hablar pero mi acto fue interrumpido por su acción. Me beso de improvisto y quede congelada por unos instantes, pero sin darme cuenta solté sus manos para llevar las mías hacia su cuello y posarlas allí. El beso era tranquilo, dulce, su lengua jugaba con la mía casi podría decirse que bailaban al ritmo de la canción que tocaban nuestros corazones. Estaba disfrutando ese beso, inconscientemente lo esperaba hacia tiempo. Había soñado miles de veces con este momento.
Nicholas había sido el sueño de toda chica desde que tengo memoria, pero el nunca se había fijado en mi como mujer ya que siempre me había tratado siempre como a su hermana. Secretamente había estado enamorada de el por años hasta que apareció Joseph en mi vida y poco a poco fue borrando o "tapando" aquel amor hasta hoy.

Sin dudas no quería que este momento terminara nunca pero mis pulmones gritaban por un poco de aire. Se alejo de mi, abrí los ojos y me sonrió.


-Respira- dijo sobre mis labios.

-Esto es..- susurro un leve "sht" y coloco su dedo índice en mis labios para luego capturarlos con suavidad.

Se separo de mi lentamente pero esta vez me mantuve con los ojos cerrados por un instante.


-Te amo- me dijo y fue cuando los abrí bruscamente al escuchar lo que sus labios habían dicho.

-¿Qu-que?-
-Lo que acabas de escuchar. Te amo, siempre te he amado, siempre te voy a amar preciosa-

Capturo mis labios nuevamente y me abrazo por las cintura mientras yo apoyaba los mios en su nuca.


No le respondí, pero tampoco quería arruinar el momento con alguna de mis estupideces. El había sido todo lo había soñado durante años y si sus sentimientos eran verdaderos sin dudas el me haría feliz..


-Esto no se compara con mis sueños-
dijo y
rió.
-Ni con los mios- le sonreí una vez mas y nos quedamos sentados en el sofá...

By: Gise.

sábado, 8 de enero de 2011

Speak Now ♥

Sudaba, no recordaba la última vez en que había sudado tanto. El taxista se había metido en un taco enorme y no había forma de salir, al menos no en las próximas dos horas y yo no podía esperar tanto, así que mi única solución fue correr. A diez cuadras de ese tráfico abundante había una iglesia celebrando una boda y yo debía llegar a como diera lugar.

- ¿Cuántas estrellas crees que hayan allí arriba Nick?

- Unos… cuatro mil quinientos mil cuatrocientos veintiséis cuatrillones – respondió seriamente.

No pude evitar reírme. Tomé su mentón y le di un pequeño beso en sus labios.

- Te quiero

- ¿Cuánto me quieres?

- Te quiero de aquí hasta la estrella más lejana de ida y vuelta cuatro mil quinientos mil cuatrocientos veintiséis cuatrillones de veces.

Mi novio rió y me abrazó por la espalda y besó mi mejilla suavemente.

- Te amo linda.

- Yo más.

Nos sumergimos en un beso profundo y nos perdimos en esa noche estrellada.

¿Y si ya se habían casado? No, no podía ser… el matrimonio era a las dos de la tarde. No es que anduviera averiguando, pero todos mis amigos habían sido invitados a la boda; eran las dos y diez minutos y yo estaba caminando hacia la adornada entrada. Acomodé mis grandes gafas y saqué una pañoleta para envolver mi cabello, no quería que nadie me reconociera, sabía que no era bienvenida ahí.

Cinco minutos más tarde estaba sentada entre la multitud, viendo como la roba novios de Amanda entraba radiante por el pasillo. Parecía una princesa… solo lo parecía, no lo era ni en sueños. Acompañándola, el órgano sonaba con una melodía casi fúnebre… era obvio que ella había elegido la música, tenía mal gusto además de ser una bruja.

- ¿Sara? – dijo una voz familiar a mis espaldas.

Me giré rápidamente y vi a mi amiga ahí.

- ¿Nathy?

- ¿Qué haces aquí? ¿Por qué viniste?

- No lo sé… yo solo…

La señora que estaba a mi lado me hizo callar con un estrepitoso “Shht” y me miraba feo constantemente.

- Ven, salgamos de aquí – musitó mi amiga.

- No… tengo que ver esto.

Me senté derecha dándole la espalda.

- Sara… - susurró Nathy en mi oído - no sé que tienes en mente pero… si es eso que estoy pensando, y que no te diré para no darte ninguna idea, te apoyo, es ahora o nunca.

Me giré y le sonreí. Al menos tenía a alguien de mi lado.

- Señora ¿se puede hacer a un lado? – le dijo Nathy a la anciana mostrándole un billete - Me voy a sentar con ella.

- Bueno… - la anciana se dio el lujo de recibir el dinero con voz irritada.

Cuando Nathy estuvo a mi lado sentí un apoyo moral enorme, era lo que más necesitaba en un momento así.

- Si no venía, Joe me mataba, no creas que estoy aquí feliz de la vida.

- Tranquila, entiendo.

- Sara…

- No digas nada, romperá el misterio.

Intenté sonreír pero mi corazón estaba desesperado, y los latidos veloces que daba lo demostraban perfectamente.

- Dicen que el vestido es de un diseñador famoso y que costó miles de dólares. – me susurró mi amiga.

- Es una perra consumista.

- No puedes dejar que Nick se case con ella.

El órgano dejó de sonar, Amanda ya había llegado al altar y Nick la recibía con una sonrisa tímida tomándole la mano.

- Iglesia del Señor – comenzó a decir el Pastor y su voz retumbó por todo el lugar.

Mi cuerpo se estremeció, sentí que mi estómago se revolvió y aparecieron unas repentinas nauseas

… “Estamos aquí reunidos para unir en sagrado matrimonio a esta joven pareja”…

- ¿Estás bien? – me preguntó Nathy.

- No…

… “Compuesta por Nicholas Jerry Jonas y Amanda Rosalie Fields.”…

- Se fuerte.

… “Su amor los ha traído a este lugar santo y este amor es el que los unirá por siempre”…

NO. Ni en mil años, ni en otra vida, jamás permitiría que ellos estuvieran juntos por siempre.

… “Si alguien se opone, hable ahora, o calle para siempre”...

El Pastor se quedó en silencio mirando la congregación.

Sara, para siempre es mucho tiempo, vamos…

Me puse de pie tan rápido que sentí vértigo.

- Yo – mi voz me pareció distorsionada… Qué estoy haciendo

Un murmullo general invadió las cuatro paredes del templo, sentía las miradas de todos sobre mí. Lentamente quité la pañoleta y mi cabello cayó sobre mis hombros, luego quité mis gafas y levanté la mirada.

- QUE HACE ELLA AQUÍ – chilló Amanda.

Las manos me temblaban y sentía las piernas como lana, no sabía que decir, solo sabía que debía estar ahí cuando el Pastor preguntara por quién se oponía.

Amanda tiró su ramo de flores con ira al piso. Hice caso omiso de su comprensible histeria y posé mi mirada en la de Nick por primera vez en mucho, mucho tiempo.

- Por fin una boda divertida – escuché decir a la anciana molestosa que ahora estaba sentada atrás.

- ¿Algunas palabras? – preguntó el Pastor.

Asentí con la cabeza, respiré profundamente y rogué para no tartamudear mientras improvisaba algo.

- Tal vez… es probable que muchos de los que estén aquí me estén odiando por hacer esto… puedo vivir rodeada de todo ese odio, pero jamás, Nicholas, jamás podría seguir adelante con mi vida si no te tengo. Se que sientes lo mismo… de aquí hasta la estrella más lejana ida y vuelta muchos cuatrillones de veces ¿recuerdas?

Esperé que Nick dijera algo, o hiciera algún gesto que me indicara que se iría conmigo y que todo estaría bien. Pero ningún músculo de su rostro se movió. Estaba desconcertada y mis ojos se llenaron de lágrimas pero contuve el llanto.

- Bien… eso tenía que decir… yo… esperaré afuera.

Agaché la mirada y caminé hacia la salida.

Jamás había hecho un monologo tan grande enfrente de tantas personas y en una situación tan importante, pero la vergüenza era lo que menos me importaba en ese momento. Los murmullos y las risitas burlescas también las pasé por alto. Apenas salí la brisa sopló en mi rostro y fue suficiente para que el llanto contenido emergiera.

Empecé a caminar sin rumbo. No era cierto, no tenía pensado esperar afuera, después de la no reacción de Nicholas ante mi interrupción me quedó claro que lo mejor que podía hacer era desaparecer de su vida.

- Sara.

Me giré, Nathy estaba siguiéndome y la esperé.

- Nick sería el hombre más estúpido del planeta si se casa aún después de lo que hiciste por él.

Mi amiga venía caminado descalza y con sus zapatos de taco en la mano.

- En serio, y eso solo demostraría que no te merece.

Volví a llorar con fuerza y Nathy me abrazó.

- Vas a estar bien… de verdad. Sé que suena a una de esas cosas que uno dice en situaciones como estas pero esta vez es cierto, vas a estar bien.

- Nathy yo lo amo. – logré decir entre sollozos.

- Lo sé, lo sé, me convenciste con eso que pasó ahí dentro.

- No se en que momento nos alejamos, no sé cuando llegamos a esto…

- Hey, Chicas. – me interrumpió una voz.

Nos separamos y miramos, Joe y Kevin venían hacia nosotras.

- Que hacen aquí? – pregunté confusa.

- No nos prestaremos para esa farsa.

Sonreí. Al menos lo intenté. Eso me alegraba pero el agujero que se abría en mi pecho no se cerraría con el gran cariño de mis amigos.

- Amor – le dijo Joe a Nathy – ahora tenemos una gran historia para contarle a nuestros hijos.

- Que hijos Joe

- Los que tendremos.

- Casémonos primero.

- Claro que nos casaremos… pero que sea en secreto porque si todas las chicas son como Sara ese día llegarían cientos a oponerse. – contestó Joe entre risas.

- Idiota – le regañó mi amiga dándole un golpe en el brazo.

- Yo creo que mejor me voy a mi casa – musité.

- ¿Te acompañamos? Vamos en mi auto – preguntó Kev.

- Está bien.

Solté un suspiro. No podía creer que hacía un rato había irrumpido en la boda de Nick y que todo había salido mal. Caminé abrazada por Nathy y Joe hacia el auto de Kevin, al menos los tenía a ellos.

No quería quedarme ahí y verlos salir por esa adornada entrada mientras todos los invitados les lanzaban pétalos de flores en su salida… podía imaginarlos subiéndose en el auto que tenía pintado un “Recién Casados” en el vidrio de atrás. La sola idea me causaba dolor de cabeza. Me subí al auto de Kevin y miré hacía la Iglesia. No se veía nade afuera, seguramente estaban realizando la ceremonia de todos modos. Me acomodé en el asiento de adelante, Kevin conducía y Joe y Nathy se sentaron atrás.

- ¿Quieres chocolate? – me preguntó Joe y me giré para verlo.

- No gracias.

- Recíbelo, para endulzar este momento amargo.

- Bueno – solté una pequeña risa.

Recibí el chocolate y solté las lágrimas que tenía guardadas aún. Kevin encendió el motor y comenzó a andar, pasaríamos por fuera de la Iglesia y yo no tenía intención de mirar así que me dediqué a admirar la envoltura del chocolate y a desenvolverla con cautela. De a poco Kev aumentaba la velocidad y la Iglesia donde yo había soñado casarme algún día quedaba atrás…

- ¡Esperen! – exclamó Nathy y Kevin frenó tan fuerte que me fui hacía adelante bruscamente.

- ¿Qué pasó? – pregunté volteándome, al menos hasta donde me permitía el cinturón de seguridad.

Pero ninguno contestó. Joe y Nathy miraban hacia atrás y Kevin tenía la mirada fija en el espejo retrovisor. Me quité el cinturón de seguridad y me volteé. No podía creer lo que mis ojos veían.

Nick corría hacia el auto… corría hacia nosotros, o hacia mí… [i]¿Venía a regañarme?[/i] Más allá, en la puerta de la Iglesia, se veía una multitud de personas asomándose a mirar. Me senté derecha y miré hacia abajo. Kevin bajó los vidrios con el switch automático y Nick se quedó de pie al lado de mi ventana. No quería mirarlo.

- Sara…

Me forcé a levantar la mirada y verlo a los ojos.

- No lo dije. – era la primera cosa que Nick me decía en mucho tiempo.

- ¿Cómo…? – pregunté sin entender.

- No dije mis votos… vayámonos de aquí.

Lo miré sorprendida, no podía formular palabra alguna, mis ojos no podían estar más abiertos, no sabía como decir lo que sentía porque había miles de sentimientos apareciendo en ese momento.

- Bájense – dijo Joe. – Kevin, deja que conduzca Nick.

Los chicos se bajaron del auto y Nick rápidamente dio la vuelta por adelante y se sentó a mi lado. Me miró y sonrió, pisó el acelerador y avanzamos hasta perder de vista todo lo que nos recordara a esa boda.

- ¿Dónde vamos? – pregunté tímida.

- A estar juntos. Como debió ser siempre.

*******

Por Sara


viernes, 7 de enero de 2011

#1 You and me together - Shoot

Siempre soñé con este día, el día en que Nicholas por fin se decidiera a dar el gran paso. Lo había soñado de todas las formas posibles pero ni mi mas loco sueño se comparaba con ese momento.
FLASHBACK
-Emily...- dijo mirándome fijo a los ojos. Las luces de las velas iluminaban su rostro haciéndolo lucir aun mas bello y perfecto de lo que era.
-Dime amor- le respondí ante su llamado.
-Tus sabes que hemos estado juntos por mas de cuatro años, toda una vida a tu lado podría decirlo. Eres con la persona que mas tiempo eh estado, haz compartido cada momento de mi vida, desde malos hasta los mejores ¿Cierto?- me dijo.
-Lo se y no me arrepiento ni segundo de estar a tu lado- le respondí.
-Eres lo mejor que me ha pasado, eres un sueño hecho realidad-
-No, tu lo eres- le dije depositando un leve beso en sus labios.
-Quiero pasar el resto de mi vida a tu lado, quiero que seas la mujer que me brinde una familia. Sueño con el día de poder verte vestida de blanco frente a un altar dando el si que nos uniría de por vida mi amor- me dijo ya con sus ojos cristalizados ¿Acaso estaba a punto de llorar?
-Emily, quiero que seas mi esposa- dijo sacando una pequeña caja azul de su bolsillo, la abrió y dejo ver un precioso anillo de diamantes que habitaba en ella.
-Oh por dios Nicholas- dije abalanzandome a sus brazos.
Nicholas me alejo de sus brazos y tomo mi mano izquierda para poner el perfecto anillo en mi dedo anular.
-Claro que seré tu esposa, claro que si- dije ya con lágrimas recorriendo mis mejillas, eran lágrimas de felicidad.
FIN FLASHBACK
Y mirenme ahora, aquí parada sufriendo, llorando desconsoladamente sin entender el por qué de su tan repentina partida.
No había forma de consolarme ante su ausencia, no podía entender como Dios decidió llevárselo tan pronto, arrancarlo de mis brazos de una manera tan cruel.
-Vamos Emily, es hora- dijo mi cuñado apoyado en el umbral de mi habitación.
-No podre Joe, no se como seguirá mi vida luego de esto- dije abrazándolo lo mas fuerte que mis brazos me lo permitieran.
-Se fuerte pequeña, es una herida que solo tiempo podrá cerrar- dijo acariciando mi cabellera.
Tome la rosa que habitaba sobre mi cama y comencé a caminar hacia la salida de la casa. Subí al auto de mi cuñado y no pronuncia palabra alguna durante el camino.
Al bajar sentí una leve brisa que me provoco escalofríos pero no le hice caso, camine a pasos desganados hacia donde se encontraban todos los familiares del amor de mi vida. La razón por la cual respiraba aun era su pedido "Vive por mi, yo siempre estaré a tu lado amor". Fueron esas sus palabras antes de cerrar los ojos... para siempre.
Al ver el ataúd cerrado listo para ser sepultado mis piernas de aflojaron y sentí unos fuertes brazos que me sostuvieron antes de caer.
-Se fuerte- me dijo una voz entrecortada, la voz de Kevin.
Como pude lance la rosa que sostenian mis manos y vi como el ataúd comenzo a descender, juro que en ese momento sentí como mi corazón salia de mi pecho y se iba al cielo junto con el alma de mi amado.
La agonizante ceremonia termino mas rápido de lo que había imaginado y cuando reaccione me encontraba dentro de la tina ahogada en lágrimas.
-¿¡Por que!?- grite de una forma desesperada y comencé a golpear el agua como una nena caprichosa.
Estuve allí hundida en mis pensamientos hasta que una tranquilidad desconocida me invadió y fue lo que me alentó a salir de la tina. Seque mi cuerpo y me coloque el pijama, no quería hacer otra cosa mas que dormir, quería dormir para sentir que esto era solo una horrible pesadilla de la cual pronto despertaría y para cuando lo hiciese estaría caminando rumbo al altar en donde Nicholas me esperaría tan radiante como siempre.
Al salir sentir como su aroma invadía todos mis sentidos y no pude evitar llorar. Junto a mis libros mas viejos pude divisar una hoja que sobre salia, una hoja que llamo toda mi atención. Me acerque a aquellos libros y saque esa hoja de donde estaba, al instante reconocí su letra.

Querida Emily:

Hoy haz respondido con un si a mi propuesta y no puedo evitar sentirme la persona mas feliz del mundo. Haz compartido tantos momentos a mi lado que siento que te estoy traicionando de una forma u otra. Hace ya algunas semanas que los médicos me informaron que no me queda mucho tiempo junto a ti, trate de buscarle todas las soluciones posibles, pero de nada sirve, mi enfermedad me ha ganado. Lo único que lamento amor es no tener las fuerzas necesarias para decírtelo de frente, no puedo, no podría mirarte a la cara y decirte que ya no podre estar a tu lado, luego de haberte prometido que estaríamos juntos por siempre.
Cada segundo que pasa es agonizante, no se cual es el tiempo exacto que me queda, solo se que puede ser hoy, mañana o dentro de algunos meses entonces decidí escribirte esto, para que cuando lo leas no sientas que te eh abandonado.
Estaré siempre a tu lado, en cada paso que des. No voy a dejarte sola jamas, pero quiero que me prometas algo, quiero que estés abierta a las posibilidades de encontrar a un nuevo amor, no quiero que sientas que me estas traicionando porque jamas me perdonaría que no fueses feliz por mi culpa.
Siempre seras la mujer de mis sueños y lamento no haber cumplido todas y cada una de mis promesas... Estaremos juntos por siempre, tu y yo juntos, y para cuando llegue el día en que nos volvamos a ver, yo voy a estar esperándote con una gran sonrisa, listo para darte todo el amor que no alcancé a brindarte. Te amo preciosa.
Por siempre tuyo, Nick.

Al terminar de leer aquellas palabras no pude evitar sonreír y fue cuando una leve brisa muy parecida a la de la mañana inundo nuevamente mi habitación de su aroma, entonces comprendí que aquella brisa era el, siempre había sido el. Estaba cumpliendo su promesa de nunca dejarme sola. El estaba conmigo, porque estábamos destinados a estar juntos, el sabia perfectamente lo que yo sentía, sabia no podría vivir jamas sin el aunque me lo rogara. Entendía esto como una señal, mi destino era estar con el por siempre.
-Por siempre juntos mi amor- dije mirando su fotografía y fue entonces cuando sentí una paz que me lleno completamente, por primera vez en días me sentía feliz y era solo por el...

By: Gise.
El mundo de novelas en el cual vivo es alucinante. La mayoría del tiempo suelen aparecer príncipes azules y la princesa tiene un hermoso final feliz. La sirvienta se casa con el dueño de la casa (como en las típicas novelas Argentinas). Todos SIEMPRE son felices y comen perdices como es costumbre.
Suelo aprovechar y dejo volar mi imaginación para sentirme un poco más... despejada, sí esa es la palabra justa.
¿Con esto que quiero decir? Nada en especial, solo estoy tratando de crear un blog en el cual puedas soñar conmigo. Espero que mis novelas, shoot, pensamientos, y todas las cosas que voy a escribir acá les gusten. También si querés.. tenes la posibilidad de mandarme tus shoots o cosas asi a mi email: Giseelaaaa.-@hotmail.com (obviamente junto con su nombre y si tienen alguna página para ser identificada). También me van a encontrar en facebook: Gise Doello y claro que tambien en twitter: @Giseela. Voy a compartir este blog con mi amiga Sara Parra, y cuando tenga su autorización pongo más datos sobre ella. Cuando me organice mejor voy a crear un fotolog.
Algo para especificar es que no se sobre qué voy a escribir, algunas veces puede ser un tanto fuerte (hots, ya saben), otras veces no. Voy a escribir a veces sobre Niley (no me pidan Nelena porque realmente no me gusta mucho la pareja), sobre Jemi, sobre Kevin, sobre Miley sola, sobre Nicholas, sobre ti y Nicholas, sobre ti y Joe, sobre ti y Kevin. En realidad no se, espero que les guste, pueden dejar sus comentarios :D.
No tengo nada más para decir y gracias por tomarte el tiempo de leer esto.

PEACE