Siempre soñé con este día, el día en que Nicholas por fin se decidiera a dar el gran paso. Lo había soñado de todas las formas posibles pero ni mi mas loco sueño se comparaba con ese momento.
FLASHBACK
-Emily...- dijo mirándome fijo a los ojos. Las luces de las velas iluminaban su rostro haciéndolo lucir aun mas bello y perfecto de lo que era.
-Dime amor- le respondí ante su llamado.
-Tus sabes que hemos estado juntos por mas de cuatro años, toda una vida a tu lado podría decirlo. Eres con la persona que mas tiempo eh estado, haz compartido cada momento de mi vida, desde malos hasta los mejores ¿Cierto?- me dijo.
-Lo se y no me arrepiento ni segundo de estar a tu lado- le respondí.
-Eres lo mejor que me ha pasado, eres un sueño hecho realidad-
-No, tu lo eres- le dije depositando un leve beso en sus labios.
-Quiero pasar el resto de mi vida a tu lado, quiero que seas la mujer que me brinde una familia. Sueño con el día de poder verte vestida de blanco frente a un altar dando el si que nos uniría de por vida mi amor- me dijo ya con sus ojos cristalizados ¿Acaso estaba a punto de llorar?
-Emily, quiero que seas mi esposa- dijo sacando una pequeña caja azul de su bolsillo, la abrió y dejo ver un precioso anillo de diamantes que habitaba en ella.
-Oh por dios Nicholas- dije abalanzandome a sus brazos.
Nicholas me alejo de sus brazos y tomo mi mano izquierda para poner el perfecto anillo en mi dedo anular.
-Claro que seré tu esposa, claro que si- dije ya con lágrimas recorriendo mis mejillas, eran lágrimas de felicidad.
FIN FLASHBACK
Y mirenme ahora, aquí parada sufriendo, llorando desconsoladamente sin entender el por qué de su tan repentina partida.
No había forma de consolarme ante su ausencia, no podía entender como Dios decidió llevárselo tan pronto, arrancarlo de mis brazos de una manera tan cruel.
-Vamos Emily, es hora- dijo mi cuñado apoyado en el umbral de mi habitación.
-No podre Joe, no se como seguirá mi vida luego de esto- dije abrazándolo lo mas fuerte que mis brazos me lo permitieran.
-Se fuerte pequeña, es una herida que solo tiempo podrá cerrar- dijo acariciando mi cabellera.
Tome la rosa que habitaba sobre mi cama y comencé a caminar hacia la salida de la casa. Subí al auto de mi cuñado y no pronuncia palabra alguna durante el camino.
Al bajar sentí una leve brisa que me provoco escalofríos pero no le hice caso, camine a pasos desganados hacia donde se encontraban todos los familiares del amor de mi vida. La razón por la cual respiraba aun era su pedido "Vive por mi, yo siempre estaré a tu lado amor". Fueron esas sus palabras antes de cerrar los ojos... para siempre.
Al ver el ataúd cerrado listo para ser sepultado mis piernas de aflojaron y sentí unos fuertes brazos que me sostuvieron antes de caer.
-Se fuerte- me dijo una voz entrecortada, la voz de Kevin.
Como pude lance la rosa que sostenian mis manos y vi como el ataúd comenzo a descender, juro que en ese momento sentí como mi corazón salia de mi pecho y se iba al cielo junto con el alma de mi amado.
La agonizante ceremonia termino mas rápido de lo que había imaginado y cuando reaccione me encontraba dentro de la tina ahogada en lágrimas.
-¿¡Por que!?- grite de una forma desesperada y comencé a golpear el agua como una nena caprichosa.
Estuve allí hundida en mis pensamientos hasta que una tranquilidad desconocida me invadió y fue lo que me alentó a salir de la tina. Seque mi cuerpo y me coloque el pijama, no quería hacer otra cosa mas que dormir, quería dormir para sentir que esto era solo una horrible pesadilla de la cual pronto despertaría y para cuando lo hiciese estaría caminando rumbo al altar en donde Nicholas me esperaría tan radiante como siempre.
Al salir sentir como su aroma invadía todos mis sentidos y no pude evitar llorar. Junto a mis libros mas viejos pude divisar una hoja que sobre salia, una hoja que llamo toda mi atención. Me acerque a aquellos libros y saque esa hoja de donde estaba, al instante reconocí su letra.
Querida Emily:
Hoy haz respondido con un si a mi propuesta y no puedo evitar sentirme la persona mas feliz del mundo. Haz compartido tantos momentos a mi lado que siento que te estoy traicionando de una forma u otra. Hace ya algunas semanas que los médicos me informaron que no me queda mucho tiempo junto a ti, trate de buscarle todas las soluciones posibles, pero de nada sirve, mi enfermedad me ha ganado. Lo único que lamento amor es no tener las fuerzas necesarias para decírtelo de frente, no puedo, no podría mirarte a la cara y decirte que ya no podre estar a tu lado, luego de haberte prometido que estaríamos juntos por siempre.
Cada segundo que pasa es agonizante, no se cual es el tiempo exacto que me queda, solo se que puede ser hoy, mañana o dentro de algunos meses entonces decidí escribirte esto, para que cuando lo leas no sientas que te eh abandonado.
Estaré siempre a tu lado, en cada paso que des. No voy a dejarte sola jamas, pero quiero que me prometas algo, quiero que estés abierta a las posibilidades de encontrar a un nuevo amor, no quiero que sientas que me estas traicionando porque jamas me perdonaría que no fueses feliz por mi culpa.
Siempre seras la mujer de mis sueños y lamento no haber cumplido todas y cada una de mis promesas... Estaremos juntos por siempre, tu y yo juntos, y para cuando llegue el día en que nos volvamos a ver, yo voy a estar esperándote con una gran sonrisa, listo para darte todo el amor que no alcancé a brindarte. Te amo preciosa.
Por siempre tuyo, Nick.
Al terminar de leer aquellas palabras no pude evitar sonreír y fue cuando una leve brisa muy parecida a la de la mañana inundo nuevamente mi habitación de su aroma, entonces comprendí que aquella brisa era el, siempre había sido el. Estaba cumpliendo su promesa de nunca dejarme sola. El estaba conmigo, porque estábamos destinados a estar juntos, el sabia perfectamente lo que yo sentía, sabia no podría vivir jamas sin el aunque me lo rogara. Entendía esto como una señal, mi destino era estar con el por siempre.
-Por siempre juntos mi amor- dije mirando su fotografía y fue entonces cuando sentí una paz que me lleno completamente, por primera vez en días me sentía feliz y era solo por el...
By: Gise.
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