-No necesito una explicacion Joe- dije intentando no llorar.
-Si las necesitas y necesito que me escuches-
-¡NO!- grite ya sacada de mis casillas.
Empuje a Joseph hacia la salida y cerré la puerta provocando un fuerte ruido dejándolo fuera. No necesitaba ningún tipo de explicacion, todo lo que había visto y escuchado era motivo suficiente para terminar con la relación.
Me senté en el sofá y apoye la cabeza entre mis manos y de una vez por todas me descargue. Las lágrimas que salían de mis ojos se sentían como el ácido mismo. El no merecía mis lágrimas, pero si que dolía. El corazón se me había estrujado completamente, yo que había entregado todo, me había entregado en cuerpo y alma, había sido capaz hasta de mudarme para estar cerca de el. Ya no quedaba nada, después de aquella noche no quedaba absolutamente nada.
Tire mi cabeza hacia atrás apoyandola en el respaldar y poco a poco fui cerrando los ojos, pero antes de quedar dormida mi teléfono sonó.
Mire la pantalla, era Nicholas, mi mejor amigo, la única persona en quien confiaba en estos momentos. Apreté en botón verde para atender la llamada.
-¿Como te encuentras?- se escucho del otro lado.
-No lo se..- dije y mis lágrimas volvieron a salir.
-Quiero verte- me dijo en un tono seco. ¿Que le pasaba?
-Claro, ven a casa. Te espero pero trae tu llave ¿Si? Te veo en un rato- le dije. Respondió con un "claro" y colgó la llamada.
No solo tenia que ligar con mi ruptura sino que ahora mi mejor amigo estaba enojado y ni siquiera tenia motivos.
Nuevamente sonó el teléfono y atendí sin mirar ya que pensaba que seria mi amigo, pero me equivoque y deberás que me arrepentí de haberlo echo.
-Te llame porque no aguanto lo que siento, porque nadie va a borrar la huella que dejaste con tu amor y te pido perdón por haberte lastimado, te pido perdón por no haber escuchado a mi corazón y te pido perdón por no haberte dado el amor que te merecías. Te pido perdón por haber roto tu corazón y en verdad lo siento. Te amo, te amo y no quiero perderte- lo dijo todo tan rápido que apenas pude asimilar lo que había escuchado.
Se escucho un silencio total y luego colgué. Por más que dentro de mi hubiese una guerra entre mi corazón y mi mente, era claro que en este momento la mente estaba derrotando al corazón y estaba agradecida por eso.
Esta vez no llore, ni una lágrima se había espado, ni quiera una rebelde. Nada había dentro de mi que me pueda ayudar a perdonarlo.
De repente escuche el ruido de la puerta abrirse, cerrarse y luego unos pasos que se acercaban hacia donde yo estaba.
Mire hacia atrás y allí estaba Nicholas, vestido tan guapo como siempre y llevaba el perfume que le había regalado para su cumpleaños.
-Sientate- dije girándome nuevamente para ponerme en la posición en la que me encontraba antes de que el llegara.
-Luces preciosa- dijo en un tono apenas audible, suficiente para que lo escuchara.
-Gracias, pero no hace falta mentirme- sonreí sin ganas.
-Sabes que yo no miento- dijo sonriendo de la misma forma.
-¿Que sucede Nicky?- dije mirándolo a los ojos y tomando sus manos -Hace semanas que me tratas diferente, algo... distante- dije remarcando la ultima palabra.
-Lo se y vine a disculparme- dijo con las facciones duras y esquivando mi mirada.
-Siento que hay algo mas ¿Que sucede? ¿Hice algo para molestarte? Si es así lo siento yo..-
Iba a seguir hablar pero mi acto fue interrumpido por su acción. Me beso de improvisto y quede congelada por unos instantes, pero sin darme cuenta solté sus manos para llevar las mías hacia su cuello y posarlas allí. El beso era tranquilo, dulce, su lengua jugaba con la mía casi podría decirse que bailaban al ritmo de la canción que tocaban nuestros corazones. Estaba disfrutando ese beso, inconscientemente lo esperaba hacia tiempo. Había soñado miles de veces con este momento. Nicholas había sido el sueño de toda chica desde que tengo memoria, pero el nunca se había fijado en mi como mujer ya que siempre me había tratado siempre como a su hermana. Secretamente había estado enamorada de el por años hasta que apareció Joseph en mi vida y poco a poco fue borrando o "tapando" aquel amor hasta hoy.
Sin dudas no quería que este momento terminara nunca pero mis pulmones gritaban por un poco de aire. Se alejo de mi, abrí los ojos y me sonrió.
-Respira- dijo sobre mis labios.
-Esto es..- susurro un leve "sht" y coloco su dedo índice en mis labios para luego capturarlos con suavidad.
Se separo de mi lentamente pero esta vez me mantuve con los ojos cerrados por un instante.
-Te amo- me dijo y fue cuando los abrí bruscamente al escuchar lo que sus labios habían dicho.
-¿Qu-que?-
-Lo que acabas de escuchar. Te amo, siempre te he amado, siempre te voy a amar preciosa-
Capturo mis labios nuevamente y me abrazo por las cintura mientras yo apoyaba los mios en su nuca.
No le respondí, pero tampoco quería arruinar el momento con alguna de mis estupideces. El había sido todo lo había soñado durante años y si sus sentimientos eran verdaderos sin dudas el me haría feliz..
-Esto no se compara con mis sueños- dijo y rió.
-Ni con los mios- le sonreí una vez mas y nos quedamos sentados en el sofá...
By: Gise.
No hay comentarios:
Publicar un comentario