-Chloe mírame- dijo mi fiel amigo.
-¿Qué sucede Kev?- pregunte.
-No haz respondido mi pregunta aun-
Era verdad, había quedado totalmente en shock. Yo estaba por confesarle mi amor y el solo quería confesarme que estaba enamorado de la idiota de Sharon.
¿Acaso no era bastante obvio lo que yo sentía por él? Yo sabia hasta sus mas intimos secretos, yo sé su color favorito, su comida preferida, que sabor de helado no le gusta y cual ama. Conozco hasta los detalles más vergonzosos de su vida.
Si tan solo te dieras cuenta que te deseo tanto o mas de lo que la deseas a ella, deseo tanto probar esos labios carmesí. Deseo tanto que tu mirada verdosa se fije solo en mi.
Si me dieras una oportunidad yo podría demostrarte que ella jamas te amaría como yo podría llegar a hacerlo, suena cursi, lo se. Tu sabes que siempre he sido así de tonta, pero quisiera que solo una vez en tu vida me miraras a los ojos y veas que te amo, que te amo con todas mis fuerzas y que jamas podría mirar a otro hombre que no fueses tu. De esa forma yo dejaría de ser solo una "amiga", de esa forma dejaría de ser INVISIBLE para ti.
-Es maravilloso- respondí fingiendo una gran sonrisa.
-Tu boca sonríe pero tus ojos están tristes ¿Que sucede? Anda dime, hace días que te noto diferente- dijo mirándome a los ojos, odiaba que haga eso.
-¿Acaso no te has dado cuenta cierto?- me arriesgaría.
-¿De que cosa?- respondió confundido.
-¿En verdad quieres que te lo diga?-
-Me harías un gran favor-
-Te amo, solo eso- respondí mirando a un punto fijo en la pared.
Al escuchar esas palabras pude ver como mi amigo alejo su cara de mi, ya que la tenia muy cerca, mas de lo normal. Su expresión de sorpresa y confusión era demasiado notable, estoy segura que luego de esto adiós amistad, adiós momentos tiernos, adiós confesiones, adiós noches juntos...
-Muy buena broma Peterson- respondió cambiando su expresión a una mas relajada.
Sonreí apenada y me levante del sofá donde nos encontrábamos sentados. No respondí, no era ninguna broma y el debería darse cuenta. Esto me costaría mucho mas que mi amistad, pero no podía soportar ni una relación mas, no podría soportar ver como se enamora de la chica equivocada, no podría soportar mas verlo suspirar por alguien mas, no podría soportar sonreír cuando se besa con otra chica, no podría soportar verlo llorar, no podría.. ya no.
Tome las latas de cerveza que habíamos bebido y camine hacia la cocina. Las tire en el basurero y comencé a lavar la vajilla sucia hasta que sentí unas manos en mi cintura.
-¿No es una broma cierto?- dijo en mi odio.
Gire para verlo y el se paro a mi lado, cruzo sus brazos y me sonreía inocentemente -Si tan solo supieras lo que provocas en mi al hacer eso-. Me dije a mi misma.
Negué con la cabeza y seguí lavando la vajilla hasta que su mano en mi muñeca me detuvo. Se acerco a mi y beso dulcemente mi frente.
-Necesito pensar en esto- dijo y se fue.
Sin rodeos, sin palabras de más, solo tomo sus cosas y se fue. ¿Qué había hecho por Dios? Era una completa idiota, años de amistad perdidos por culpa de mis estúpidos sentimientos. Yo no estoy bien de la cabeza, soy la peor estúpida, soy la peor...
Las lágrimas se hicieron presentes apenas escuche el sonido de la puerta cerrarse, se senté en el suelo y coloque la cabeza entre mis rodillas. Las lágrimas eran cada vez mas y mas, esto no tenia vuelta atrás, lo perdería, lo perdería por siempre.
Las horas pasaban lentamente, no recibía ni un mensaje de el, ni una llamada, nada... El reloj marcaba las cuatro de la mañana y yo aun daba vueltas en mi cama.
Estaba por quedarme dormida cuando escuche el sonido del timbre, me asuste al ver la hora ¿Quien podría ser a las seis de la mañana? Me levante lentamente y me coloque la bata. Tome mi teléfono, sea quien sea debería estar prevenida y era mejor tener el teléfono cerca por si tendría que llamar a la policía. Camine tratando de no hacer ningún ruido y al llegar a la puerta mire por el agujero y quede totalmente sorprendida al verlo allí parado.
Abrí y lo primero que hice al verlo fue abrazarlo, lo abrace fuertemente.
-Prometo que mis sentimientos no van a arruinar nuestra amistad. Entiendo si no sientes lo mismo, solo te pido que no me dejes, no me dejes nunca. No podría vivir sin ti Kevin, por favor- dije al borde de las lágrimas.
-Sería genial si lo intentáramos, no hay nadie que me conozca mejor que tu. Debí haber estado ciego ¿Como no pude darme cuenta antes? Eres preciosa-
Instantáneamente y como si nuestros labios fueran dos imanes se pegaron, el beso era lento, se podría decir que lo estaba disfrutando y demasiado. Había soñado tantas veces que jamas creí que se haría realidad.
Me estaba quedando sin aire, pero tenia que separarme de el aunque no quisiera, tampoco quería parecer una loca desquiciada.
-Solo prometeme que me darás mis tiempos, esto es confuso aunque maravilloso- dijo mirándome a los ojos.
-El tiempo que necesites- le respondí.
Aun no podía creer que no me arriesgue en vano, ya no era invisible, el me veía, me estaba besando, era mio, todo mio.
By: Gise.
No hay comentarios:
Publicar un comentario