(No es un shoot jonatico, pero me inspiré tanto al escribirlo que creo que debe ir aquí.)
___________________
Ese día fue diferente a los demás porque había tomado una decisión, en ese momento creí que era lo correcto, yo no quería dañarte, ni a ti ni a mí, te lo prometo. Ahora que recuerdo, ese día nevaba suavemente, hasta el clima me acompañaba.
Mientras me acercaba a ti ya estaba decidida a terminar esa relación pero los recuerdos hermosos que afloraban con cada paso que daba me forzaban a arrepentirme.
Uno de esos pasos me llevó a aquella noche de septiembre, cuando nos juntamos en esa plaza donde nos conocimos y te relate cada detalle de mi desgraciada vida mientras caminaba desperada alrededor de la banca en la que estabas sentado.
- Te lo prometo Taylor, no aguanto más en esa casa, todo lo que hay todo el tiempo son gritos, peleas… quiero terminar con todo pero no se como… yo no soporto una pelea más, ¿no piensan en mis hermanos pequeños?
Terminé explotando en lágrimas, sabía que habías escuchado todo atentamente pero no dijiste nada, solo te pusiste de pie y me abrazaste. Mis lágrimas se perdieron en tu hombro y mis penas se fueron con ellas, me sentía bien contigo, con cada caricia que me dabas… ¿por que no lo noté en ese momento?
- Te amo – me susurraste cuando me calmé.
Quedé tan sorprendida que solo atiné a mirarte y luego probé esos hinchados labios por primera vez.
Mientras más me acercaba más recuerdos venían a mi mente.
- Entonces mi papá dijo “¡qué parte de no te comas el helado no entendiste!” – me contaste y reíste.
- Esa obsesión tuya con el helado te va a matar algún día – dije entre risas.
Era hermoso, todo era hermoso, tu dulce sonrisa, ver tu piel morena, tus ojos pequeños, cada gesto que hacías todo era perfecto, todo me llevaba a la luna por unos segundos, sin embargo sentía que algo nos faltaba. Sentía que tu ponías todo de ti y yo solo era una receptora de tus sentimientos magníficos, que yo no te daba nada a cambio.
Esos fueron los sentimientos que me llevaron a tomar la decisión de alejarme de ti. Me sentía inútil, yo no era un aporte para ti, todo lo contrario, solo sabía recibir y recibir y nada de dar, sentía que te estaba dañando y eso me dolía, estaba triste y confundida todo el tiempo. Consulté con una amiga, ella me dijo que no quería verme así y que si tu eras el culpable lo mejor era terminar… Ella tenía la mejor intención pero tu nunca fuiste un “Culpable” esa palabra no iba contigo, tu nunca fuiste culpable de nada, y me arrepiento de cada decisión que tomé y de cada consejo que pedí. Pero en ese momento no lo veía, y de paso tu no notabas que quería alejarme de ti. ¿Nunca se te ocurrió pensar que jamás olvidaría tu cumpleaños? ¿Nunca se te ocurrió pensar que si no te llame era porque me estaba alejando de ti? No, no hice nada bien.
Y ese día de nieve me acerqué a ti y te lo aclaré.
- No podemos seguir con esto Taylor, me haces daño y yo a ti.
- ¿De que estás hablando? – preguntaste extrañado.
- De que esta relación tiene que terminar.
Te prometo que no se como logré contener las lágrimas en ese momento. Tal vez merezco un Oscar por esa actuación.
No dijiste nada. Solo te pusiste de pie y te fuiste.
Desde entonces no duermo bien, no como bien, nada me sale bien porque me di cuenta que siempre te amé, que no puedo estar más sin ti y me arrepiento de ese momento. No te lo dije antes porque tal vez mi orgullo fue más fuerte. Debí haberlo hecho apenas desapareciste de mi vista cuando doblaste en la esquina, o la noche siguiente, o la siguiente… pero el tiempo pasó y no lo hice.
En este momento lo único que se con certeza es que te amo y que necesito que vuelvas porque yo no puedo seguir, lo único que me mantenía en pie eras tu y ya no te tengo. Si volvieras aquí todo sería diferente. Todo el tiempo en mis sueños regreso a esa noche nevada y hago las cosas bien, y estamos juntos... pero luego despierto y ya no estás. ¿Ves? Ya nada tiene sentido. Nada tiene una pizca de cordura sin ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario