jueves, 10 de febrero de 2011

Here we go again.


Una vez más, esto no es un shoot Jonatico. Este shoot trata sobre la violencia de genero, las relaciones enfermizas, el maltrato a la mujer. Se que este tema es muy popular hoy en día y por eso HOY a un año de la muerte de Wanda Taddei todas las mujeres digamos: ¡BASTA!.

___________________________________________________________________


-¡PÍDEME QUE ME VAYA AHORA PERRA! ¡ANDA, PÍDEMELO!- grito una vez más.

-No por favor, basta, basta- dije tratando de calmarlo.


Una vez más había roto su promesa, una vez más sus golpes me habían dejado tirada sobre la alfombra sangrando...

-Te amo princesa- dijo con su voz aterciopelada.

-Te amo príncipe- le respondí y lo abrace por la cintura.


Conocí a Stephen en mi ultimo año de secundaria, él era el mariscal de campo del equipo de fútbol, el más popular, el más deseado. Yo, la capitana del equipo de porristas, la más popular, la más deseada. Eramos la pareja de la cual todo el colegio hablaba. Todos nos envidiaban, eso estaba a la vista.

Cuando lo conocí era el chico más dulce y tierno que jamas haya conocido. Atento, por sobre todas las cosas, se preocupaba por mi y por todo lo que me rodeaba. Prometió desde un principio que jamas permitiría que alguien o algo me dañara.

La primera vez que me golpeo realmente caí en una gran depresión, pero juro no volverlo a hacer. Es un chico muy cambiante, pero lo amo demasiado como para dejarlo, el hace que mi vida tenga sentido, siempre fue así, siempre sera así.


¿Has amado a alguien alguna vez? ¿Sabes lo que siento? Yo lo amo por sobre todas las cosas y jamas permitiría que se vaya de mi lado, por mas que tenga que soportar sus cambios de humor, por mas que tenga que recibir uno que otro golpe, jamas podría permitirme vivir una vida sin el a mi lado. No todos los días encuentras al hombre de tu vida, cuatro años de relación son imposibles de tirar a la basura.


Es un chico realmente maravilloso, con tantas cosas buenas, lleno de amor para darme a mi y a nadie mas que a mi. Cuando las cosas van bien él es como mi Superman, es mi superheroe con capa y espada. Pero odio cuando las cosas van mal, a veces llego a sentir que lo odio con todo mi ser, pero me miento a mi misma, no podría vivir sin sus besos, sin sus caricias.


-¿¡QUIEN ERA ESTÚPIDO CON EL QUE HABLABAS!? ¿¡ME ESTAS ENGAÑANDO BASTARDA!?- grito y corrí a la habitación.


Note como se acercaba con su mirada perdida y oscura por el enojo. Sus puños estaban cerrados, me tomo del brazo y me acorralo contra la pared.


-Eres mía, de nadie más. Anda dilo, dí TE PERTENEZCO Stephen¡DILO!- grito en mi oido.

-Te pertenezco Stephen- dije con la voz entrecortada.

-GRITALO-
-TE PERTENEZCO Stephen- grite entre lágrimas.

Poso su mano en mi cuello dificultandome la respiración, su mano estaba cada vez más apretada, estaba ahorcandome.


-¡ESTE ES EL FIN!- grite y me soltó de repente.


Se me quedo mirando por unos segundos pero me tomo del cabello y comenzó a golpearme brutalmente en el rostro. Jamás había sido de esa forma, jamás había dolido tanto. Estaba matándome.


-No vas a abandonarme- gritaba cada vez que me golpeaba.

Como pude salí corriendo de la habitación, tome una botella de whisky y su encendedor. Rocié la botella por todo el living hasta la puerta de entrada. Stephen corrió hasta mi e intento sacar el encendedor que tenia en la mano derecha, pero no se lo permití. Abrí la puerta que me llevaría fuera de esta tortuosa vida. Era momento de decir basta.


Encendí
el tapete de la entrada y cerré la puerta detrás de mi. La sostuve por unos momentos mientras Stephen tiraba del lado de adentro para intentar salir.

Las lágrimas eran cada vez más y más y más intensas. ¿Realmente quería matar al amor de mi vida?


Solté
la puerta y el salio desesperado intentado respirar con normalidad. Corrí al ver su rostro, las calles estaban totalmente vacías, él corría detrás de mi hasta que me alcanzo. Me tomo del brazo fuertemente y me hizo girar sobre mis talones.


-Lo siento mi amor, lo siento tanto. Prometo que no va a volver a suceder, lo siento-

-De acuerdo- dije asintiendo torpemente.


Nos abrazamos fuertemente, las lágrimas cesaron. Aquí vamos de nuevo...


By: Gise.

No hay comentarios:

Publicar un comentario